Magapor
IA para equipos directivos
Una formación práctica y a medida en MAGAPOR para que cada área entendiera cómo aplicar la IA en su propio trabajo.

Resumen
Empresa industrial B2B
Mejora continua
Conectar la IA con las funciones reales de un equipo directivo
Formación a medida por áreas, con casos de uso internos y trabajo práctico
Equipo directivo implicado, mayor claridad y próximos pasos identificados
Punto de partida
Magapor quería acercar la inteligencia artificial a su equipo directivo, pero necesitaba hacerlo de una forma útil, práctica y conectada con su realidad. El reto no era explicar la IA de forma genérica, sino conseguir que perfiles de dirección, con responsabilidades y niveles de conocimiento distintos, vieran cómo esta tecnología podía impactar en sus funciones concretas y en la forma de trabajar de la compañía.
El Reto
El equipo directivo no suele engancharse fácilmente a formaciones estándar. Para que la sesión generase valor, era necesario evitar un enfoque superficial basado solo en herramientas, tendencias o teoría. Magapor necesitaba una formación que captara la atención, bajara la IA al negocio y permitiera trabajar área por área casos de uso, posibilidades reales y próximos pasos accionables.
¿Te suena familiar?
HablemosEnfoque Zebra
Formación dividida y adaptada
Zebra planteó una formación a medida, estructurada en sesiones de trabajo para facilitar la participación del equipo directivo. El diseño permitió avanzar desde una visión general de la inteligencia artificial hasta una aplicación concreta por áreas, evitando que la sesión se quedara en conceptos abstractos.
De lo general a lo específico
La formación comenzó con una primera capa de contexto para entender qué está cambiando con la IA y por qué afecta a las empresas. A partir de ahí, se trabajaron ejemplos más concretos, vinculados a funciones internas, procesos reales y decisiones del día a día. El objetivo era que cada persona pudiera reconocerse en los casos tratados.
Casos de uso por área
Uno de los elementos clave fue abordar diferentes posibilidades de aplicación según cada área de la compañía. Esto permitió que la IA dejara de percibirse como una herramienta generalista y se entendiera como una palanca aplicable a funciones concretas: gestión, operaciones, administración, personas, comunicación, análisis o toma de decisiones.
Adaptación al ritmo del equipo
Durante la sesión se identificaron distintos niveles de madurez y de acercamiento a la tecnología. Algunas personas estaban preparadas para avanzar hacia casos más concretos; otras necesitaban asimilar primero los conceptos básicos. Zebra adaptó el discurso, los ejemplos y el nivel de profundidad para que todo el equipo pudiera seguir la sesión y extraer valor.
Activación posterior
El resultado no se quedó en la formación. La conversación continuó incluso en los espacios informales, como el café, donde empezaron a surgir ideas, preguntas y posibles aplicaciones internas. Este tipo de activación es clave: cuando el equipo directivo empieza a hablar de casos propios, la IA deja de ser una tendencia y se convierte en una agenda de trabajo.
- Formación para equipo directivo
- Casos de uso por área
- IA explicada desde el negocio
- Próximos pasos activados
Impacto
Directivos implicados
IA por áreas
Casos internos
Aplicación real
// Antes
El equipo directivo necesitaba entender la IA, pero no desde una formación estándar. El riesgo era recibir una sesión demasiado genérica, centrada en herramientas o tendencias, sin conexión suficiente con sus funciones reales. Además, existían distintos niveles de conocimiento tecnológico dentro del grupo, lo que exigía adaptar el ritmo y los ejemplos.
Después //
El equipo pudo comprender la IA desde una lógica empresarial y aplicarla mentalmente a sus propias áreas. La sesión permitió abrir conversaciones internas, identificar oportunidades y generar interés en próximos pasos. La formación funcionó porque no se quedó en explicar posibilidades: ayudó a cada perfil directivo a ver cómo podía afectar a su trabajo.
Resultado
Magapor consiguió implicar a su equipo directivo en una conversación práctica sobre inteligencia artificial. La formación permitió conectar la tecnología con funciones reales, adaptar el discurso a diferentes niveles de madurez y activar ideas internas para seguir avanzando. El valor estuvo en pasar de una visión genérica de la IA a una lectura concreta, útil y aplicable dentro de la compañía.
Nuestro equipo directivo no suele engancharse a estas sesiones, pero esta vez no pestañearon. Zebra entendió la realidad de nuestra pyme y planteó una sesión clara, aplicable y con ideas concretas.



